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El Dalai Lama llega a Deer Park

Ponga su cometario Julio 24, 2008

Estas son fotos de la llegada de Su Santidad el Dalai Lama a Deer Park, el monasterio de Geshe Sopa. El Dalai Lama asistió a Madison por séptima ocasión, para consagrar el nuevo templo de Deer Park, y para ofrecer un cíclo de enseñanzas.

Karmapa en América 2008

1 comentario Junio 15, 2008

por Kenna Cordero, enviada especial.

Pido disculpas de antemano por carecer de habilidades para comunicarme, sin embargo intentaré relatar mi experiencia con HH Karmapa.

Como algunos de ustedes saben me encuentro en los Estados Unidos, mi buen Karma permitió estar en el Estadio Qwest en Seattle con SS el Dalai Lama, a principios de Abril, ahora a finales de Mayo tuve la fortuna de estar en Nalanda West el centro de Dharma de Dzogchen Ponlop Rimpoché en Seattle disfrutando de las enseñanzas del Karmapa.

Todo empezó cuando mi buen amigo Joshua Spett de Nalanda West Boulder, CO, me mandó una invitación para asistir a una reunión con el HH Karmapa con miembros de Shanga Estadounidense y Canadiense para el Viernes 30 de Mayo, fuimos invitados a meditar en el monasterio Sakya, de 9 de la mañana a una de la tarde, estuvimos ahí, meditando, tomando té , tuve la oportunidad de encontrarme con miembros de Shanga que conocí en un retiro el año pasado, fue muy agradable ver de nuevo a muchos de ellos. No es necesario mencionar que todos sonreíamos y sentíamos un gran entusiasmo debido a la visita del Karmapa.

Para lograr que el Karmapa visitara los Estados Unidos se requirió de un gran esfuerzo continuo por parte de las diferentes Shangas, fue un trabajo de gran coordinación, empeño y entusiasmo.

Después de estar en el monasterio Sakya nos transportamos a Nalanda West, la cita era a las tres de la tarde, solamente había delante de mi una cincuenta personas, y para mi sorpresa, las dos damas detrás de mí, Santiago, un niño de aproximadamente 11 años, se encontraban hablando Español:

-¡Vaya! ¿De donde eres?

-De México.

-¡Wow! ¿De que parte? ¿De cual Centro de Dharma?

Pues resulta que son de Cuernavaca y estudian el programa de Nalanda West, platicando más con ellas las sorpresas no acabaron, una de ellas en una ocasión viajó a Xalapa para asistir a un retiro de Martin Bachelor y se hospedó en casa de Patricio y Aída, la verdad es que me reí mucho…. la otra amiga estuvo en Morelia en las mismas enseñanzas de Ponlop Rimpoche las cuales asistimos varios xalapaños, entre ellos nos encontrábamos Erick, Elizabeth, Patricio y Luis. Mundo pequeño, ¿no les parece? Especialmente para el Dharma, todos nos volvemos a encontrar.

Mientras tanto la línea crecía y la seguridad aumentaba, se empezó a ver un mayor número de policías y notamos miembros del servicio secreto estadounidense, empezamos a aproximarnos a la entrada, nos registramos, y subimos al segundo piso a la sala de meditación, encontramos lugar en la cuarta fila, y en pocos minutos estábamos en la tercera fila, a cuatro metros del Karmaza; fue padrísimo volver a verlo, de pronto recordé la primera vez que lo vi en India, muy cerca de Dharamsala, en la Universidad Tántrica en donde reside, recordé todas y cada una de las peripecias por las que pasamos para llegar ahí; recordé cuando el monje que lo asistía me decía que avanzara en la línea para ofrecerle la kata y yo no lo hacía, solamente fijaba mi vista en los ojos del Karmaza; recordé también cuando un hombre de mediana edad falleció frente al Karmapa y a todos nosotros; recordé los cánticos del Karmapa, recordé cuando Lama Phuntsok su asistente me dio la cita para la entrevista; recordé cuando le dije a mis amigos que teníamos una cita para hablar con el Karmapa al día siguiente; en fin todas los recuerdos tomaron vida en mi mente era una experiencia que la sentí tan cercana y tan lejana a la vez. Sentí de alguna forma que todos los amigos que estuvieron conmigo en ese día estaban conmigo de nuevo, regocijándonos por el momento.

Alrededor de las cuatro y media las puertas se abrieron y ahí el Karmapa estaba frente a nosotros, noté que estaba un poco cansado, pero conforme transcurría el tiempo se llenaba de vitalidad y fuerza, daba respuesta a las preguntas preseleccionas con un alto sentido común, siempre mantuvo una actitud de humildad impresionante, claridad y precisión eran las principales características de sus palabras. La reunión duró aproximadamente dos horas, como se han de imaginar la percepción del tiempo nos traicionó y sentimos que el tiempo simplemente se evaporó, salimos en orden de la sala, súper contentos y emocionados, muy inspirados para atender la reunión del día siguiente. Una vez en la calle vimos más agentes del servicio secreto y policías, la calle estaba cerrada al tráfico, era una hermosa tarde soleada, el azul del cielo se confundía con el azul de las banderas del Karmapa que bailaban con el viento. Cabe mencionar que por la mañana había frío y estaba nublado, le comenté a un monje canadiense, que seguramente a la hora de las enseñanzas el cielo sería azul y el sol nos abrazaría, como siempre sucede con los grandes maestros, y dicho y hecho, solo lo busqué con la mirada un par de filas atrás y le señalé el cielo, solo nos reímos.

Al día siguiente la reunión era en el Paramount Theater en el corazón de la ciudad, no tenía ni idea en donde quedaba ese lugar, pero cuando llegamos para mi sorpresa me di cuenta que ya había tomado fotos de ese lugar, el año pasado, caminando por esa calle, vi el edificio, y le tomé fotos, le comenté a mi amiga Chiara que no sabía porque tomaba fotos pero bueno, no era nada especial, nada que ameritara detenerse y tomar como 8 fotos. La cita era a las seis y media de la tarde llegamos a las seis, nos formamos y a las siete aparece en el escenario el Karmapa, de nuevo contesta preguntas de la Shanga, esta vez se le veía menos cansado, más vigoroso y procedió a contestar las preguntas con su muy especial lucidez mental.

A la mañana siguiente el domingo tomamos la iniciación de Chenrezig, la cual duró casi dos horas, al final recitamos el mantra Om Mani Padme Hum y la energía del lugar era muy grande, la voz del Karmapa resonaba y hacia que mi corazón vibrara. Fue una experiencia muy bonita, inspiradora, enriquecedora, no hay adjetivos que yo sepa para expresar mis sentimientos. Después de la comida regresamos a una plática que se llamó la “Aspiración para el mundo” , escribió un poema para esa ocasión, nos compartió la experiencia durante su niñez, como había experimentado muchas dificultades, sufrimientos, su niñez no fue normal, fue reconocido como el Karmapa a temprana edad y su vida cambió por completo, padeció de soledad, se dio cuenta que su felicidad dependía de otros seres humanos; dijo que nuestra felicidad esta conectada con otros seres y también con su bienestar, pero que nuestro habito de etiquetar todo como Yo y MIO es muy fuerte solamente nos produce un sentimiento de autocentramiento, el cual no nos brinda ningún tipo de felicidad. Nos comentó que normalmente la gente piensa que el Karmapa es como un Buda, alguien que ha transcendido el sufrimiento, alguien que ha alcanzado la total iluminación, sin embargo su caso no es así, enfatizó que los momentos difíciles son oportunidades de crecimiento y de pensar en formas diferentes y crear mayor beneficio para nosotros mismos y los demás. Lo que normalmente hacemos es hablar de lo mal que nos va, aconseja limitar este tipo de comportamiento que solamente trae más sufrimiento que el problema inicial. Nuestra mente trabaja muy rápido, y a veces lo mejor es relajarnos, a pesar que en occidente tenemos muchos avances tecnológicos, de la misma manera el miedo y el sufrimiento se ha incrementado en la misma proporción; hemos dejado de preocuparnos por los demás, es un tipo de sociedad que solo piensa en las necesidades individuales pero no en beneficiar a otros. Nos dejó muy claro que pensemos por nosotros mismos, que encontremos nuestro propio gurú, que confiemos en nuestro discernimiento y sabiduría, que no le dejemos el trabajo a nuestro maestro. Nosotros somos los que mejor sabemos cuáles son nuestros obstáculos personales, y solo nosotros podemos hacer que las cosas cambien a nuestro alrededor; hemos causado mucho daño a nuestro planeta y hay cosas que ya no se pueden cambiar, nuestro compromiso es para con los demás, como practicantes budistas debemos comprometernos en actividades conducentes para el beneficio de la comunidad.

Nos despedimos con mucha alegría y tristeza, pero aseguró que su cuerpo se iba de los Estados Unidos pero que su mente seguiría con nosotros; agradeció desde lo más profundo de su corazón el esfuerzo de todas las Shangas por haber hecho posible su viaje, y nos dijo que lo más importante no era volver a vernos, sino transformar esta experiencia en algo muy significativo en la cual estaríamos estableciendo nuestros lazos de profunda y larga amistad.

Por último les comparto que mientras escribo estas últimas líneas mis ojos se encuentran inundados de lágrimas, el solo hecho de recordar esos momentos me llenan de una inmensa alegría, añoranza y tengo una profunda conciencia de lo afortunada que he sido. Y nace en mi corazón una gran aspiración, ojalá que las circunstancias sean propicias y nos visite algún día en México. Nos lo prometió, y sé que así será.

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